Panamá Cayó, se Levantó, pero no Ganó

Cuando entramos a esta segunda jornada de la Hexagonal el deseo era hacer 4 puntos, y estar en el mismo lugar (terceros) que manteníamos en la eliminatoria. Al final se cumplió uno de los dos deseos, y en el transcurso paso de todo.

Luego de irnos de Trinidad y Tobago sin sacar ni un solo punto, y con un desempeño de la Selección de Panamá que dejo mucho que desear, el panorama se veía bastante gris. En el calendario este era el partido que uno sumaba 3 puntos sin parpadear en la matemática habitual previo a una Hexagonal. Pero, Dennis Lawrence nos había estudiado meticulosamente, y había logrado pasarle su idea a sus jugadores, y de paso aprovechar la oportunidad de oro que regalo Panamá cuando se quedó con 10 en la cancha.

Bolillo se descompuso, los jugadores también, y ni hablar de la prensa y los aficionados. A nadie le gusto lo sucedido en Puerto España. Pero cuando el avión aterrizo en Tocumen el sábado, los protagonistas pasaron la página y de una vez el enfoque estaba en Estados Unidos. Claramente, cuando te caes, tienes que pararte rápido, así la adrenalina no permite que te llegue a pegar el dolor. Y así llego el entrenamiento del domingo, y la consigna de todos los jugadores era la misma, el viernes ya había quedado atrás y mentalmente ya estaban preparados para el martes.  Tácticamente también, Bolillo no escondió nada y mostro que saldría con 2 en ataque con la dupla Gaby y Tejada.

El martes amaneció soleado y caliente. Algunos amanecieron dudosos pero con la convicción de ir a apoyar a su Selección en las buenas y en las malas. Estados Unidos llegaba con un saco de goles al Rommel luego de acribillar a Honduras, los ánimos altísimos y un ambiente alegre con la llegada de Bruce Arena. Ni hablar de la calidad de sus jugadores.

Estaba claro que si Panamá quería obtener un buen resultado tendría que jugar a la perfección, sin errores, al 100%. Así lo había hecho cuando logro la victoria ante Estados Unidos en Tampa en Copa Oro 2011.

El partido inicio y transcurrieron los primeros minutos, el periodo de tiempo donde se observa como viene cada equipo. Panamá salió con todo, desde el primer segundo, se sentía en la cancha y se sentía en las gradas del Rommel. Panamá salió con actitud, concentración y con ganas de mostrar autoridad. No le permitían espacio a Estados Unidos, peleaba cada balón, presionaban, mantenían sus líneas ordenadas. Era el Panamá que nos podría llevar a un Mundial.

La frustración se veía en algunos jugadores de Estados Unidos, la incomodidad de sentir el sofoco de los nuestros encima de ellos. Ya habían pasado más de 8 centros, 5 disparos, 1 cabezazo, pero el balón aun no entraba en la portería de Howard. Como nos cuesta que entre ese balón. Y mientras tanto la clave seguía  en mantenernos sin error, considerando lo peligroso del rival.

Y luego vino ese error, ese descuido de Baloy con Pulisic, y apareció el capo Dempsey. En ese momento pensé ¿será que todo se viene abajo? Y Panamá me sorprendió. No solo los jugadores, que no se querían rendir con ir al descanso con un marcador en contra, sino las gradas. Las gradas que tantas veces han sido insípidas, malcriadas, y parcas. Ayer tampoco se querían rendir, y fueron los fanáticos de la Selección quienes los animaban en esos minutos a seguir buscando el gol.

Como es la vida que apareció el que tanto ha criticado la fanaticada, el que muchas veces le toca hacer el trabajo menos recompensado en la cancha, el que no hace mucho decía que se retiraba pero por suerte nuestra no lo hizo. Gabriel Gomez, ya sabía lo que era marcarle a Estados Unidos, porque precisamente lo había hecho en esa victoria del 2011. Nuevamente el gol de Panamá llego por medio de un jugador que no es delantero. Pero llego.

Al medio tiempo no quería ni respirar mucho, ni comentar mucho. No soy cabalística, pero les digo una cosa, cuando Panamá juega bien es mejor quedarse calladitos y dejarlos jugar. Para el segundo tiempo la intensidad del partido bajo un poco, Panamá también aflojo un poco más, y se notaba en algunos errores de entrega o perdida de balón que habían logrado controlar tan celosamente en el primer tiempo. Aun así el ataque en ofensiva continuaba con los disparos y jugadas bien elaboradas, pero en la definición nos comían las ansias.

Cuando finalizo el partido no había un desborde de felicidad en el Rommel, ni en mí. Panamá jugo bien, tan bien que merecía esos 3 puntos, que tenía que conseguir esos 3 puntos, sin importar el rival. No se justifica que por ser Estados Unidos debemos estar saltando de un pie con el empate. Si vamos a saltar que sea porque vimos el despertar de la Selección de Panamá, de lo que es capaz cuando se lo propone y se concentra y los 11 en cancha están metidos en su papel.

Logramos solo un punto en esta jornada Hexagonal, pero seguimos en tercer lugar en una eliminatoria que será peleada en cada fecha y que está lejos de tener puestos definidos.  Aún más importante logramos ver a una Panamá capaz de levantarse de una derrota, pararse bonito y jugar su mejor fútbol de esta eliminatoria.

marzo 29th, 2017|1 Comment

One Comment

  1. Ameth Cerrud 3 abril, 2017 at 11:58 am - Reply

    Cuando leo o escucho, La sele jugo bien sin lograr la victoria me molesta, pero al decirlo con USA después de venir de inundar a Honduras con una super goleada… Recapacito y digo vamos mejorando. Panama puede pero necesitamos las buenas vibras dentro y fuera de la cancha!!!

    Gracias por tus comentarios… me agrada leerte.

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